Gestión de Calidad & Desarrollo de Software

La calidad se define, según ISO, como el “grado en que un conjunto de características inherentes cumple con unos requisitos determinados previamente”; y dichos requisitos, como una necesidad o expectativa establecida, generalmente implícita u obligatoria.

En el caso del software, la calidad se denomina como la concordancia con los requisitos funcionales y de rendimiento establecidos, con los estándares de desarrollo explícitamente documentados y con las características implícitas que se espera de todo software.

Por la naturaleza del software, no se puede medir su calidad de forma directa. Es por eso que cuando hablamos de calidad en el desarrollo de software, normalmente nos referimos a los procesos mediante los que se desarrolla. Por ese motivo, tanto en el diseño de los mismos como en el aseguramiento de su calidad, debemos tener en cuenta los principales puntos de fricción que son causales de problemas.

El 68% de los ejecutivos del sector anticipan que sus proyectos de software van a fallar en algún sentido. 63% de los proyectos no terminan en el tiempo planificado, y sólo un 32% lo hacen cumpliendo el presupuesto inicial. Por otro lado, más de un 50% del personal técnico de software y un 70% de los directores de software tienen una formación deficiente en control de calidad.

El impacto real de estas estadísticas es la pérdida de ingresos y oportunidades de mercado, donde también hay que tener en cuenta el coste de la insatisfacción de los clientes, intangible pero real. Por esto mismo, es necesario involucrarlos dentro de los procesos de desarrollo y obtener su feedback constantemente se ha vuelto una obligación.

Entonces, ¿cómo controlar la calidad de los procesos de desarrollo de software?

Software de calidad, implica la utilización de metodologías o procedimientos estándares para el análisis, diseño, programación y prueba del software que permitan uniformar la filosofía de trabajo, en aras de lograr una mayor confiabilidad, mantenibilidad y facilidad de prueba, a la vez que eleven la productividad, tanto para la labor de desarrollo como para el control de la calidad del software. Teniendo procesos definidos y aplicando mejoras sobre ellos, podremos incrementar la calidad de los productos continuamente.

Es por eso que la calidad del software no se certifica, lo que se certifica son los procedimientos para construir un software de calidad, en función de las normalizaciones establecidas, ISO 9000, CMMI, Moprosoft, entre otras, que orientan a mantener bajo control los procesos y a eliminar las causas que generan comportamientos insatisfactorios en etapas importantes del ciclo de calidad para conseguir mejores resultados económicos.

Desde Celerative creemos que la certificación en la gestión de la calidad en el desarrollo de software es de vital importancia ya que permite normalizar procesos en pos de asegurar la calidad de lo que hacemos en una industria que día a día avanza a pasos agigantados y cambia de paradigma constantemente.

Alex Ochoaizpuro
Ver más notas del autor
Camino a la democratización de las finanzas